Conocí a mi primer novio a los 14 años; sin embargo, pasaron tres más para que él y yo nos volviéramos la pareja del momento. Y a pesar del tiempo aún lo recuerdo: vocalista de un grupo de rock, rebelde hasta la médula, fanático e imitador de Jim Morrison, soltero contizado que vivía solo en un departamento costeado por su padre yyyyyy... más pobre que una rata de campo.
A los 17 años el dinero no es prioridad y yo era inmensamente feliz caminando agarrada de su mano, sentada en un parque abrazada muy fuerte a él, compartiendo una botella de agua y un paquete de Halls... Y cuando le caía un toquín o conseguía trabajo de mesero en un bar era como si nos sacáramos la lotería !!! Porque desde luego él destinaba su sueldo completo en una cena y una rosa de crucero para mí. Aaaaah... La juventud.
En la Universidad seguro que salí con chicos que no tenían en qué caerse muertos por convicción pues, aunque sea, siempre tenían dinero para invitar la cerveza o la entrada al cine. Aún así, la idea de "andar" con un rockero o filósofo o pintor o fotógrafo sin un quinto en la cartera resultaba bastante atractiva. Pero con el tiempo las cosas cambian.
Tengo cerca de ocho años trabajando para las mejores editoriales de México y eso me convirtió en la defensora número 1 del dinero. Claro !!! Trabajo como loca, me sacrifico e incluso he tenido que aguantar malos tratos con tal de tener un capital y darme la vida que quiero. No me quejo y con mi esfuerzo he viajado, conocido lugares increíbles y comprado lo que he querido. Es mi trabajo y estoy convencida de que lo valgo... Pero qué pasa cuando el corazón voltea hacia alguien que no tiene ni para el camióm ???
El primer mes todo el felicidad y crees que encontraste a un hombre bueno, auténtico e incomprendido por la sociedad. El motivo: nuestro espíritu de madre inmolada sale a flote y pensamos que por nosotras cambiará y pasará de protagonista de "Los Miserables" al príncipe azul del que tanto nos hablaron en la infancia. Nada más lejano a la realidad...
"Estoy harta. Nunca tiene dinero", se quejaba hace unos días mi amiga JM a propósito de su galán: un fotógrafo cuarentón sin empleo porque su talento es tan grande que no pensaba denigrarse a trabajar en una oficina ordinaria. "Goey, me caga que si quiero ir al cine él nunca tiene varo", decía mi amiga CH de su ex (7 años más chico que ella). "No tienes 30 pesos para abonarlos a tu celu ???", grité hace poco a propósito de S, mi último ligue...
Tenía razón mi madre: "Cuando la pobreza entra por la puerta el amor sale por la ventana". Puedo entender que haya temporadas de vacas flacas, puedo entender que surgió una emergencia y que no llegas al mes; con lo que en verdad no puedo es con la idea de sentarme en la entrada de mi edificio a ver pasar la vida al lado de alguien que no se rompe el alma diario por lo que quiere. Qué les pasa, señores ??? Está bien lo de la igualdad de condiciones pero... que no tengan ni para pichar un triste café ???
No, ellos no cambiarán por nosotras y es poco probable que el ProGol los saque de la pobreza. Sobra decir que dos de esos tres ejemplos se fueron al traste y el que queda pende de un hilo. Será que entre más grandes e independientes nos cuesta más trabajo compartir lo que tanto nos ha costado ??? Al menos mi posición es la de alguien que busca una pareja sin miedo a pelear por sus metas, que quiera vivir bien y hacer algo diferente, único... Sólo así podría compartir mi espacio, mi tiempo y mi corazón. Es mucho pedir ???
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