Hoy era El Día. Estaba decidida. Me levanté a las 7 am, me bañé, me puse muy bonita y salí a la calle a esperar el metrobús. 40 minutos después apenas había recorrido cuatro estaciones y mi cita estaba programada para las 9 am. Eso significaba sólo una cosa: ni en drogas llegaría a mi primera sesión con la psicóloga.
No es la primera vez que busco respuestas en el consultorio de un loquero. Hace cinco años iba religiosamente todos los jueves, a las 6 pm, a un cubículo en La Roma a externar todos mis traumas de niñez pensando "La culpa es de mis padres". Renuncié a los dos años. ¿Qué caso tenía culpar a mis progenitores si, al final, tenía temporadas buenas y temporadas malas como todos?
Hace poco viví dos situaciones que me mandaron a la lona. La primera fue por mi familia. Amo a mi madre y a mi hermano; sin embargo, somos tan distintos que a veces (casi siempre) siento que quisieran que yo fuera otra persona -una hija ejemplar y una hermana modelo-. Desafortunadamente (para ellos), elegí un estilo de vida que nada tiene que ver con lo que ELLOS creen que es lo "políticamente correcto". A pesar de eso, me adoran y no hay duda de que ocupan el 50% de mi corazón. La segunda fue por la infinidad de cabrones con los que me topo, los típicos que ven en las solteras que viven solas a una puta con hotel incluido gratis. Pero siendo realista, ¿quién no se ha cruzado en el camino con un pendejo de esas características?
Estoy lejana a la perfección y sé que en esa búsqueda de una identidad propia, que me guste vivir, he cometido graves errores. Sin embargo, me niego a ir por el mundo culpando a mi madre, a mi padre y a los estúpidos de lo que yo elegí.
Confieso que tengo mucho miedo, que a veces quisiera tirar la toalla y salir corriendo, que incluso he pensado en que todo se acabaría si me animo a aventarme del balcón (adoro el drama), pero cuando siento a mi hermoso gato respirar muy cerquita de mi pecho, cuando veo la luz que le pega a MI departamento, cuando recibo un mensaje de mis amigos y cuando le doy el justo valor a mi mamá y a mi hermano me doy cuenta de que la vida es simplemente perfecta.
¿Qué me va a suceder en el futuro? No lo sé. ¿Siento miedo? Muchísimo. ¿Pretextos? Un millón y contando. Pero de lo que sí estoy segura es de que jamás me he dado por vencida.
viernes, 11 de noviembre de 2011
martes, 5 de abril de 2011
El camino correcto
Una vez mi mamá me dijo: "Hagas lo que hagas siempre terminarás por arrepentirte".
Contrario a lo que mucha gente decide, yo decidí hacer sólo lo que me gusta. Por eso dejé Oaxaca a los 18 años, por eso estudié Letras (una carrera que muchos calificaron de inútil o de hobbie), por eso me dediqué al periodismo, por eso monté mi primer departamento a los 23 años y por eso trabajo por mi cuenta desde hace varios años.
El asunto es que muchas veces hacer lo que te gusta no ayuda de mucho a la hora de pagar las cuentas. La idea romántica de vivir la vida a placer tiene, como todo, sus pros y sus contras. El problema viene cuando comienzas a dudar no sólo de la decisión que tomaste, sino de ti mismo. Me explico.
Tengo más de 8 años de trabajar como reportera independiente; pero no fue sino hasta hace algunos meses que de pronto la gran mayoría de las editoriales para las que trabajé bajo buenos términos decidieron dejarme de pagar. Los motivos: la edición está atrasada, mis clientes no me han liquidado, la empresa quebró, tus recibos se fueron en una partida especial... En fin, pretextos les sobraron al momento de pagarme.
Paradójicamente, esta mala racha económica coincidió con varios reconocimientos hacia mi trabajo. Incluso, uno de mis reportajes entró a concurso en España. Entonces... ¿quién está mal en todo este asunto?
Yo no puedo cambiar la mentalidad de los "pseudo-editores" que nada más están viendo intereses personales y se olvidan de apoyar a sus colaboradores; tampoco puedo cambiar la actitud de algunas empresas sobre cómo tratar a los prestadores de servicios. Aunque... ¿saben qué sí puedo hacer? Cambiar yo. Me vuelvo a explicar.
Antes de tirarme al drama tomé la decisión de amar y respetar mi trabajo. Por eso, seguiré colaborando sólo para aquellos clientes que me paguen a tiempo. Sin embargo, buscaré otro tipo de fuentes de ingreso y me esforzaré por ganarme una beca. Será bueno volver a la universidad, seguir especializándome, conocer y hacer nuevos amigos y tener mis gastos fijos cubiertos. Así, seguiré dedicándome sólo a lo que me gusta.
Quien diga que la vida es sencilla miente. La vida es una mezcla de buenos y malos ratos, de gente buena y culera, de estar arriba y abajo... pero si la vida es la que se encarga de darnos los golpes ¿por qué nos empeñamos en pasarla mal nosotros mismos? Yo, por lo pronto, continuaré dedicando mis días a ser feliz.
Contrario a lo que mucha gente decide, yo decidí hacer sólo lo que me gusta. Por eso dejé Oaxaca a los 18 años, por eso estudié Letras (una carrera que muchos calificaron de inútil o de hobbie), por eso me dediqué al periodismo, por eso monté mi primer departamento a los 23 años y por eso trabajo por mi cuenta desde hace varios años.
El asunto es que muchas veces hacer lo que te gusta no ayuda de mucho a la hora de pagar las cuentas. La idea romántica de vivir la vida a placer tiene, como todo, sus pros y sus contras. El problema viene cuando comienzas a dudar no sólo de la decisión que tomaste, sino de ti mismo. Me explico.
Tengo más de 8 años de trabajar como reportera independiente; pero no fue sino hasta hace algunos meses que de pronto la gran mayoría de las editoriales para las que trabajé bajo buenos términos decidieron dejarme de pagar. Los motivos: la edición está atrasada, mis clientes no me han liquidado, la empresa quebró, tus recibos se fueron en una partida especial... En fin, pretextos les sobraron al momento de pagarme.
Paradójicamente, esta mala racha económica coincidió con varios reconocimientos hacia mi trabajo. Incluso, uno de mis reportajes entró a concurso en España. Entonces... ¿quién está mal en todo este asunto?
Yo no puedo cambiar la mentalidad de los "pseudo-editores" que nada más están viendo intereses personales y se olvidan de apoyar a sus colaboradores; tampoco puedo cambiar la actitud de algunas empresas sobre cómo tratar a los prestadores de servicios. Aunque... ¿saben qué sí puedo hacer? Cambiar yo. Me vuelvo a explicar.
Antes de tirarme al drama tomé la decisión de amar y respetar mi trabajo. Por eso, seguiré colaborando sólo para aquellos clientes que me paguen a tiempo. Sin embargo, buscaré otro tipo de fuentes de ingreso y me esforzaré por ganarme una beca. Será bueno volver a la universidad, seguir especializándome, conocer y hacer nuevos amigos y tener mis gastos fijos cubiertos. Así, seguiré dedicándome sólo a lo que me gusta.
Quien diga que la vida es sencilla miente. La vida es una mezcla de buenos y malos ratos, de gente buena y culera, de estar arriba y abajo... pero si la vida es la que se encarga de darnos los golpes ¿por qué nos empeñamos en pasarla mal nosotros mismos? Yo, por lo pronto, continuaré dedicando mis días a ser feliz.
jueves, 10 de marzo de 2011
La hora 0
Aquí estoy, con 30 años, tres tatuajes, dos departamentos de soltera, una carrera profesional de ocho años, con 13 años de haber dejado mi casa para iniciar una aventura en el DF. Aquí estoy, con mi gato en el regazo, sentada frente a la ventana... y con un sobre cerrado de un laboratorio de análisis clínicos. Enciendo un cigarro y pienso en las tres noches que llevo sin dormir pensando ¿qué pasaría si...?
Eso es lo molesto, lo paradójico del momento. Y hago un recuento de todo lo que tengo, de mi historia y pienso ¿Cómo es posible que a pesar de saber las consecuencias lo haya hecho una vez más? El sobre no se abrirá como por arte de magia y yo puedo pasar una vida entera pensando "¿qué pasaría si...?
Por fin una llamada me hace reaccionar: "No le saques, ábrelo ya !"
No Reactivo.
Lo que pasa es que sí pasa. Y ahora vivimos en un momento no de ignorancia sino de "Me vale madre". Sí pasa. Y yo fui testigo de que el resultado de Reactivo te cambia la vida.
No juzgaré. Quién soy yo para juzgar ? Pero al menos pienso en mí y en lo molesto que me resulta saberme tan indiferente a la oportunidad que una vez más me da la vida.
¿Por qué tenemos que esperar a que pase lo peor para reaccionar? Digo... el hecho de que sea nuestra pareja o nuestro amigo o de que lo veamos 'bien' no nos salva del VIH ni del Papiloma y otras más enfermedades que circulan por el mundo.
Hoy estoy molesta conmigo misma y con la gente a la que escucho decir que nunca se ha hecho la prueba o de que no tiene por qué temer porque pues "es el ex".
Por favor, por favor... no le quitemos la oportunidad a la vida de ser los mejores, de amarnos y respetarnos. Pensemos sólo un segundo en cuánto nos puede ocurrir en un momento de calentura o valemadrismo. Pensemos en nosotros, en nuestras futuras parejas. Pensemos en que valemos mucho más que el sueño ya gastado de "a mí no me va a pasar".
Eso es lo molesto, lo paradójico del momento. Y hago un recuento de todo lo que tengo, de mi historia y pienso ¿Cómo es posible que a pesar de saber las consecuencias lo haya hecho una vez más? El sobre no se abrirá como por arte de magia y yo puedo pasar una vida entera pensando "¿qué pasaría si...?
Por fin una llamada me hace reaccionar: "No le saques, ábrelo ya !"
No Reactivo.
Lo que pasa es que sí pasa. Y ahora vivimos en un momento no de ignorancia sino de "Me vale madre". Sí pasa. Y yo fui testigo de que el resultado de Reactivo te cambia la vida.
No juzgaré. Quién soy yo para juzgar ? Pero al menos pienso en mí y en lo molesto que me resulta saberme tan indiferente a la oportunidad que una vez más me da la vida.
¿Por qué tenemos que esperar a que pase lo peor para reaccionar? Digo... el hecho de que sea nuestra pareja o nuestro amigo o de que lo veamos 'bien' no nos salva del VIH ni del Papiloma y otras más enfermedades que circulan por el mundo.
Hoy estoy molesta conmigo misma y con la gente a la que escucho decir que nunca se ha hecho la prueba o de que no tiene por qué temer porque pues "es el ex".
Por favor, por favor... no le quitemos la oportunidad a la vida de ser los mejores, de amarnos y respetarnos. Pensemos sólo un segundo en cuánto nos puede ocurrir en un momento de calentura o valemadrismo. Pensemos en nosotros, en nuestras futuras parejas. Pensemos en que valemos mucho más que el sueño ya gastado de "a mí no me va a pasar".
martes, 1 de marzo de 2011
... no saben lo que hacen
Hoy el ejercicio será distinto. Es decir, trataré de transmitir lo que piensan Ellos de nosotras porque sólo así entenderemos un poco qué está sucediendo con la imposibilidad de establecer algo en serio en pareja.
Ayer mi hermano llegó de sorpresa con pizza para la cena y luego de platicarnos nuestros días caímos en el tema recurrente, como bien dice mi buena amiga KJ: el amor. Mientras le daba una mordida a su rebanada de pizza argumentó: "Lo que pasa es que las mujeres no saben lo que quieren".
De pronto somos independientes, se nos llena la boca diciendo que no necesitamos a los hombres, que son unos pendejos, que no nos valoran y que disfrutamos mucho nuestro espacio y nuestro tiempo. ¡Patrañas! Bullshit !!! Como quieran llamarlo. Porque de todas las amigas a las que les he escuchado ese discurso (y desde luego me incluyo) tooooodas se olvidan del mundo y de la vida cuando tienen novio.
Otra mordida a la pizza de peperonni y remata mi hermano: "Los hombres somos básicos y estamos esperando a que la mujer nos diga qué tenemos que hacer y cómo lo tenemos que hacer. Pero si ni ellas saben qué onda con su vida pues nos dejan la opción de 'elegir'".
¿En qué momento olvidamos que nosotras solíamos ser el eje de una familia y de la sociedad? Nuestro papel siempre fue protagónico... hasta ahora. Porque nos empeñamos en "igualarnos" con Ellos que terminamos convertidas en una falsa copia del hombre. "Yo no uso vestido ni tacones porque eso lo hace una vieja que está desesperada", "No, amiga... me siento muy bien soltera", "Yo no necesito a un wey para sentirme mujer", "Yo no dejo que paguen mi cuenta", "Ay, nooo... cómo crees que va a pasar por mí ?"... Eyyyyy !!! Los hombres quieren ser caballerosos, como antes.
Muchas veces me pregunté por qué no lograba que alguien se acercara a mí hasta que me di cuenta de que estaba mandando las señales equivocadas. ¿Cómo se me iba a acercar alguien si me la pasaba diciendo que no quería eso? El problema es que sí quiero, sí quiero tener un novio que me quiera y me respete, que pase por mí a mi casa y que me abra la puerta del auto y que me pague el boleto del cine y me presente a sus papás. Sí quiero usar vestiditos y maquillaje y ser tierna.
Soñar con una pareja no nos resta independencia o valor como mujeres exitosas. Por el contrario, nos complementa y nos hace crecer para ser mejores. Por favor ! Dejémonos de poses e indecisiones y aceptemos gustosas el papel que la vida nos dio: volvamos a ser el centro del Universo.
Ayer mi hermano llegó de sorpresa con pizza para la cena y luego de platicarnos nuestros días caímos en el tema recurrente, como bien dice mi buena amiga KJ: el amor. Mientras le daba una mordida a su rebanada de pizza argumentó: "Lo que pasa es que las mujeres no saben lo que quieren".
De pronto somos independientes, se nos llena la boca diciendo que no necesitamos a los hombres, que son unos pendejos, que no nos valoran y que disfrutamos mucho nuestro espacio y nuestro tiempo. ¡Patrañas! Bullshit !!! Como quieran llamarlo. Porque de todas las amigas a las que les he escuchado ese discurso (y desde luego me incluyo) tooooodas se olvidan del mundo y de la vida cuando tienen novio.
Otra mordida a la pizza de peperonni y remata mi hermano: "Los hombres somos básicos y estamos esperando a que la mujer nos diga qué tenemos que hacer y cómo lo tenemos que hacer. Pero si ni ellas saben qué onda con su vida pues nos dejan la opción de 'elegir'".
¿En qué momento olvidamos que nosotras solíamos ser el eje de una familia y de la sociedad? Nuestro papel siempre fue protagónico... hasta ahora. Porque nos empeñamos en "igualarnos" con Ellos que terminamos convertidas en una falsa copia del hombre. "Yo no uso vestido ni tacones porque eso lo hace una vieja que está desesperada", "No, amiga... me siento muy bien soltera", "Yo no necesito a un wey para sentirme mujer", "Yo no dejo que paguen mi cuenta", "Ay, nooo... cómo crees que va a pasar por mí ?"... Eyyyyy !!! Los hombres quieren ser caballerosos, como antes.
Muchas veces me pregunté por qué no lograba que alguien se acercara a mí hasta que me di cuenta de que estaba mandando las señales equivocadas. ¿Cómo se me iba a acercar alguien si me la pasaba diciendo que no quería eso? El problema es que sí quiero, sí quiero tener un novio que me quiera y me respete, que pase por mí a mi casa y que me abra la puerta del auto y que me pague el boleto del cine y me presente a sus papás. Sí quiero usar vestiditos y maquillaje y ser tierna.
Soñar con una pareja no nos resta independencia o valor como mujeres exitosas. Por el contrario, nos complementa y nos hace crecer para ser mejores. Por favor ! Dejémonos de poses e indecisiones y aceptemos gustosas el papel que la vida nos dio: volvamos a ser el centro del Universo.
miércoles, 16 de febrero de 2011
¿Cómo se declara el acusado?
"Me comí un pan dulce y no puedo con la culpa". "Me fumé un cigarro y no sabes la culpa que tengo". "Me compré una blusa y buenoooo... traigo un cargo de conciencia". Y como esas cuántas frases cliché llenamos nuestro día a día. Pero ojalá nuestras culpas se redujeran sólo a la cantidad extra de calorías ingeridas, a los vicios y a las compras complusivas.
Para esta entrada no utilizaré las iniciales de nadie. ¿Por qué? Porque la culpa es un tema que no sólo nos hiere a nosotras mismos, sino a los que nos aman también. La culpa, desgraciadamente, nos coloca una careta tan horrible y tan parecida a la realidad frente a los demás que llega un momento en que terminamos por asumirnos así: como mujeres culpables. ¿De qué? Ya no importa !! Sólo sabemos que somos culpables y que tenemos que pagarlo muy caro.
La culpa. Esa cosa que nos hace aguantar a una pareja y buscamos una justificación, la que sea, con tal de no lastimarlo. Esa cosa que nos hace aguantar los malos tratos de un@ jef@ porque sentimos que algo hicimos mal y tenemos que "asumir" las consecuencias de nuestros actos. Esa cosa que nos hace buscar amor en donde ya hay alguien más sólo porque pensamos que para nosotras no hay otra opción. Esa cosa que nos relega a tal grado que anulamos nuestros deseos y bailamos al son que nos toque la otra persona. "Porque somos muy chingonas y aguantamos lo que sea".
Hace poco platicaba con una gran amiga y entre confesiones le dije: "Sabes a mí qué me produce mucha culpa ? El sexo". Ella me miró con sus increíbles ojos y me respondió: Cómo puede una mujer tan sensual sentir culpa por lo que es ?" Fue justo en ese momento que me dí cuenta de tantas cosas. ¿Culpa? ¿Yo? Pero si no he lastimado a alguien con intención, no he matado a nadie ni he secuestrado. Entonces, ¿por qué me siento tan culpable?
A lo largo de mi vida acepté todo tipo de trato, bueno y malo, con tal de que la gente me quisiera. Sí, culpable de ser lo que soy. ¿Qué conseguí? Llenarme de vampiros chupa-energía que al final, cuando poco quedó de mí, salieron de mi vida como llegaron: fácilmente. La culpa por ser inteligente, la culpa por tener lo que tengo, la culpa por ser lo que soy.
No pienso pagar una deuda que yo misma me impuse. No quiero ser maltratada por mi jef@. No voy a cargar con huevas ajenas. No dejaré que alguien me juzgue sin tomarse la molestia de ver qué más hay en mí. No me flagelaré para causar lástima. No, señor... no lo haré. Prefiero tenerme respeto, sentirme orgullosa de lo que hice y de lo que no hice y dejar a un lado esa "humildad" mal entendida.
Dejémonos de teatros (mas no releguemos a la teatralidad de nuestras vidas), olvidémonos del papel de Marga López y seamos quienes somos sin miedos, sin ataduras, sin culpa. Seamos valientes y enfrentemos nuestros actos... pero por favor ! Que eso no nos convierta en víctimas de nosotras mismas. Seamos realistas y lleguemos al final con nuestro esfuerzo. Y si cometimos un error, pues a enmendarlo; pero no nos impongamos castigos que eso de nada servirá.
La culpa, la maldita culpa... por mí, que se vaya a la mierda.
Para esta entrada no utilizaré las iniciales de nadie. ¿Por qué? Porque la culpa es un tema que no sólo nos hiere a nosotras mismos, sino a los que nos aman también. La culpa, desgraciadamente, nos coloca una careta tan horrible y tan parecida a la realidad frente a los demás que llega un momento en que terminamos por asumirnos así: como mujeres culpables. ¿De qué? Ya no importa !! Sólo sabemos que somos culpables y que tenemos que pagarlo muy caro.
La culpa. Esa cosa que nos hace aguantar a una pareja y buscamos una justificación, la que sea, con tal de no lastimarlo. Esa cosa que nos hace aguantar los malos tratos de un@ jef@ porque sentimos que algo hicimos mal y tenemos que "asumir" las consecuencias de nuestros actos. Esa cosa que nos hace buscar amor en donde ya hay alguien más sólo porque pensamos que para nosotras no hay otra opción. Esa cosa que nos relega a tal grado que anulamos nuestros deseos y bailamos al son que nos toque la otra persona. "Porque somos muy chingonas y aguantamos lo que sea".
Hace poco platicaba con una gran amiga y entre confesiones le dije: "Sabes a mí qué me produce mucha culpa ? El sexo". Ella me miró con sus increíbles ojos y me respondió: Cómo puede una mujer tan sensual sentir culpa por lo que es ?" Fue justo en ese momento que me dí cuenta de tantas cosas. ¿Culpa? ¿Yo? Pero si no he lastimado a alguien con intención, no he matado a nadie ni he secuestrado. Entonces, ¿por qué me siento tan culpable?
A lo largo de mi vida acepté todo tipo de trato, bueno y malo, con tal de que la gente me quisiera. Sí, culpable de ser lo que soy. ¿Qué conseguí? Llenarme de vampiros chupa-energía que al final, cuando poco quedó de mí, salieron de mi vida como llegaron: fácilmente. La culpa por ser inteligente, la culpa por tener lo que tengo, la culpa por ser lo que soy.
No pienso pagar una deuda que yo misma me impuse. No quiero ser maltratada por mi jef@. No voy a cargar con huevas ajenas. No dejaré que alguien me juzgue sin tomarse la molestia de ver qué más hay en mí. No me flagelaré para causar lástima. No, señor... no lo haré. Prefiero tenerme respeto, sentirme orgullosa de lo que hice y de lo que no hice y dejar a un lado esa "humildad" mal entendida.
Dejémonos de teatros (mas no releguemos a la teatralidad de nuestras vidas), olvidémonos del papel de Marga López y seamos quienes somos sin miedos, sin ataduras, sin culpa. Seamos valientes y enfrentemos nuestros actos... pero por favor ! Que eso no nos convierta en víctimas de nosotras mismas. Seamos realistas y lleguemos al final con nuestro esfuerzo. Y si cometimos un error, pues a enmendarlo; pero no nos impongamos castigos que eso de nada servirá.
La culpa, la maldita culpa... por mí, que se vaya a la mierda.
martes, 25 de enero de 2011
No quiero ser la Tía Paty
Hoy recibí una invitada muy especial. Ella es mi amiga SM: fotógrafa de corazón, autodidacta, de una belleza especial y con un espíritu inquebrantable. De ella aprendo algo siempre que la veo y lo mejor es que cada una de sus enseñanzas va adornada con un gran moño (su infinita sonrisa). Y fue SM la que me enseñó el concepto de la Tía Paty.
"Todos tenemos una Tía Paty. Ya sabes, la típica tía solterona que sueña con que alguien le agarre una chiche". Sí, esa fue la definición. Luego de esas palabras comencé a aterrarme. Es decir, en verdad eso es lo que quiero para mi futuro ? Quedarme para "vestir sobrinos" ? O tal vez quiero protagonizar una historia tipo "La Pianista" ? No lo creo...
Si hay alguien que ha sufrido golpes duros de amor es SM. Tan sólo imaginar que el amor de tu vida decide morir en un extraño país de Europa del Este, que la última persona con la que quiso hablar fuiste tú y que tu mamá haya pensado que no estabas en casa y no te pasó la llamada... Ufffff... Y sin embargo, SM no pierde la fe en que algún día alguien llegará. ¿Saben por qué? Porque está decidida a por lo menos intentarlo.
"Es cierto que en estos tiempos la gente no quiere descubrir qué guardas en el corazón. Pero estoy segura de que allá afuera está alguien que deseará descubrirme diario", me dice con una ilusión contagiosa y una seguridad en sus palabras que impresiona.
Y qué si es un patán ? Y qué si nos rompen el corazón ? Y qué si no era el indicado ? Y qué si nos enamoramos de alguien más ? Qué más nos puede pasar ? En mi experiencia (y miren que a veces me cuesta trabajo asimilarlo) aún no nace el ser humano capaz de destruirle la vida a alguien. Porque ese extraordinario poder lo otorgamos nosotros mismos. Por eso no me importa cuántos madrazos me dé Cupido... Lo único que sé es que "No quiero ser la Tía Paty".
"Todos tenemos una Tía Paty. Ya sabes, la típica tía solterona que sueña con que alguien le agarre una chiche". Sí, esa fue la definición. Luego de esas palabras comencé a aterrarme. Es decir, en verdad eso es lo que quiero para mi futuro ? Quedarme para "vestir sobrinos" ? O tal vez quiero protagonizar una historia tipo "La Pianista" ? No lo creo...
Si hay alguien que ha sufrido golpes duros de amor es SM. Tan sólo imaginar que el amor de tu vida decide morir en un extraño país de Europa del Este, que la última persona con la que quiso hablar fuiste tú y que tu mamá haya pensado que no estabas en casa y no te pasó la llamada... Ufffff... Y sin embargo, SM no pierde la fe en que algún día alguien llegará. ¿Saben por qué? Porque está decidida a por lo menos intentarlo.
"Es cierto que en estos tiempos la gente no quiere descubrir qué guardas en el corazón. Pero estoy segura de que allá afuera está alguien que deseará descubrirme diario", me dice con una ilusión contagiosa y una seguridad en sus palabras que impresiona.
Y qué si es un patán ? Y qué si nos rompen el corazón ? Y qué si no era el indicado ? Y qué si nos enamoramos de alguien más ? Qué más nos puede pasar ? En mi experiencia (y miren que a veces me cuesta trabajo asimilarlo) aún no nace el ser humano capaz de destruirle la vida a alguien. Porque ese extraordinario poder lo otorgamos nosotros mismos. Por eso no me importa cuántos madrazos me dé Cupido... Lo único que sé es que "No quiero ser la Tía Paty".
Etiquetas:
"La Pianista",
corazón,
fotógrafa,
solterona
miércoles, 19 de enero de 2011
Me llaman Calle...
Hace poco di con una peli que vi hace muchos años con mi hermano: Princesas (2005). Y sólo así pude recordar que la banda sonora incluye una rola de Manu Chao que se llama "Me llaman Calle". Fue hasta que puse atención a la letra que comprendía muchas cosas, dolieron tantas más y me sentí orgullosa de unas cuantas.
...
me llaman calle
voy tan cansada
voy tan vacía
como maquinita por la gran ciudad
Primer golpe a la mandíbula. Y es justo así como llegas a los 30: cansada, vacía, sin esperanzas en el amor. Te vuelves una autómata, no quieres que te vean, no quieres que te toquen, no quieres volver a llorar por alguien.
...
me llaman calle
debo alegria
calle cansada, calle dolida
de tanto amar
Segundo golpe. Estamos cansadas, a la defensiva. Qué más habríamos querido que nos quisieran tanto como quisimos. ¿Qué nos faltó? ¿Qué nos sobró?
...
yo se que un dia llegara
yo se que un dia
vendra mi suerte
un dia me vendrá a buscar
a la salida un hombre bueno
dando la vida y sin pagar
mi corazon no es de alquilar
Cayetana, la protagonista, le dice a su amiga colombiana: "Que te vayan a buscar a la salida del trabajo, eso es el amor". Porque a pesar de lo que digamos aún soñamos con ese día, con ese hombre que no sólo quiera llevarnos a la cama sin comprometerse, que vea lo hermosas que somos, que se sienta orgulloso de pasar por nosotras a nuestros trabajos.
...
me llaman guapa
siempre a deshora
me llaman puta
tambien princesa
me llaman calle
es mi nobleza
me llaman calle
calle sufrida, calle perdida
de tanto amar
Yup, ellas son putas. Pero seamos honestas... aunque nunca hayamos cobrado ¿cuántas veces no nos hemos sentido así? Como putas. Porque después de darlo todo nos dejan, porque no pasan la noche con nosotras, porque no nos abrazan después del sexo, porque responden a las llamadas de sus parejas aún estando en la cama con nosotras. ¿Cuántas veces no nos han llamado Princesas o Putas?
No se necesita cobrar para ir por la vida con un letrero de PUTA en la frente. Pero sí se necesitan muchos cojones para seguir sonriendo, para arreglarnos porque queremos vernos lindas, para soñar con que algún día alguien nos dirá "Yo nací el día que te conocí".
Hoy no quiero ser puta. Hoy quiero ser princesa... Una princesa que decide su vida, que tiene el mando de su cuerpo, que puede abrir las piernas sin culpas, que tiene la mente clara para no amar a cualquiera... Que vale porque existe, por su sonrisa, por su inteligencia y por su corazón.
Aquí les dejo el video de "Me llaman Calle", by Manu Chao
http://www.youtube.com/watch?v=t-5V69VvNsY&feature=related
...
me llaman calle
voy tan cansada
voy tan vacía
como maquinita por la gran ciudad
Primer golpe a la mandíbula. Y es justo así como llegas a los 30: cansada, vacía, sin esperanzas en el amor. Te vuelves una autómata, no quieres que te vean, no quieres que te toquen, no quieres volver a llorar por alguien.
...
me llaman calle
debo alegria
calle cansada, calle dolida
de tanto amar
Segundo golpe. Estamos cansadas, a la defensiva. Qué más habríamos querido que nos quisieran tanto como quisimos. ¿Qué nos faltó? ¿Qué nos sobró?
...
yo se que un dia llegara
yo se que un dia
vendra mi suerte
un dia me vendrá a buscar
a la salida un hombre bueno
dando la vida y sin pagar
mi corazon no es de alquilar
Cayetana, la protagonista, le dice a su amiga colombiana: "Que te vayan a buscar a la salida del trabajo, eso es el amor". Porque a pesar de lo que digamos aún soñamos con ese día, con ese hombre que no sólo quiera llevarnos a la cama sin comprometerse, que vea lo hermosas que somos, que se sienta orgulloso de pasar por nosotras a nuestros trabajos.
...
me llaman guapa
siempre a deshora
me llaman puta
tambien princesa
me llaman calle
es mi nobleza
me llaman calle
calle sufrida, calle perdida
de tanto amar
No se necesita cobrar para ir por la vida con un letrero de PUTA en la frente. Pero sí se necesitan muchos cojones para seguir sonriendo, para arreglarnos porque queremos vernos lindas, para soñar con que algún día alguien nos dirá "Yo nací el día que te conocí".
Hoy no quiero ser puta. Hoy quiero ser princesa... Una princesa que decide su vida, que tiene el mando de su cuerpo, que puede abrir las piernas sin culpas, que tiene la mente clara para no amar a cualquiera... Que vale porque existe, por su sonrisa, por su inteligencia y por su corazón.
Aquí les dejo el video de "Me llaman Calle", by Manu Chao
http://www.youtube.com/watch?v=t-5V69VvNsY&feature=related
Etiquetas:
"Me llaman Calle",
amor,
corazón,
inteligencia,
Manu Chao,
Princesas,
puta
lunes, 17 de enero de 2011
Aprendiendo a vivir...9000
Pues lo logré. Contra viento y marea, sin sacar cuentas ni pensarlo mucho, pude montar mi departamento. Es cierto y sin mi mamá y mi hermano tal vez no lo habría logrado pero aquí estoy, sentada en el que fue mi primer comedor, escribiendo esta entrada.
El ejercicio fue bastante interesante y enriquecedor. Me di cuenta de que soy capaz de cargar mucho peso, así tenga que subir 15 veces cinco pisos en una sola tarde. Re-aprendí que puedo mantener ordenada y limpia una casa y que cocinando lo que quiero no me va tan mal. Re-descubrí a una mujer independiente, sedienta de felicidad y con el valor para ir tras de ella.
Aunque también vi que aún tengo heridas que no cierran y miedos que vencer. Miedo a repetir historias que me mandaron a la lona y que difícilmente, a pesar del tiempo, encuentran un final. Miedo a dejarme vencer por la soledad, miedo a quedarme en casa temerosa del mundo.
Además, recibí la visita de un viejo fantasma. Pensé que la siguiente vez que buscaría departamento sería acompañada, No fue así. Y quieran o no eso pesó un buen día. Sabía que era capaz de muchas cosas pero, ¿por qué no aspirar a que alguien más me ayudara a cargar? ¿Por qué no soñar con un buen hombre entusiasmado con mis logros? ¿Qué de malo tengo para privarme del amor?
Todas esas preguntas aún no tienen respuesta... Lo único que sé es que no me detendrán... Ya no más.
El ejercicio fue bastante interesante y enriquecedor. Me di cuenta de que soy capaz de cargar mucho peso, así tenga que subir 15 veces cinco pisos en una sola tarde. Re-aprendí que puedo mantener ordenada y limpia una casa y que cocinando lo que quiero no me va tan mal. Re-descubrí a una mujer independiente, sedienta de felicidad y con el valor para ir tras de ella.
Aunque también vi que aún tengo heridas que no cierran y miedos que vencer. Miedo a repetir historias que me mandaron a la lona y que difícilmente, a pesar del tiempo, encuentran un final. Miedo a dejarme vencer por la soledad, miedo a quedarme en casa temerosa del mundo.
Además, recibí la visita de un viejo fantasma. Pensé que la siguiente vez que buscaría departamento sería acompañada, No fue así. Y quieran o no eso pesó un buen día. Sabía que era capaz de muchas cosas pero, ¿por qué no aspirar a que alguien más me ayudara a cargar? ¿Por qué no soñar con un buen hombre entusiasmado con mis logros? ¿Qué de malo tengo para privarme del amor?
Todas esas preguntas aún no tienen respuesta... Lo único que sé es que no me detendrán... Ya no más.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
