Aquí estoy, con 30 años, tres tatuajes, dos departamentos de soltera, una carrera profesional de ocho años, con 13 años de haber dejado mi casa para iniciar una aventura en el DF. Aquí estoy, con mi gato en el regazo, sentada frente a la ventana... y con un sobre cerrado de un laboratorio de análisis clínicos. Enciendo un cigarro y pienso en las tres noches que llevo sin dormir pensando ¿qué pasaría si...?
Eso es lo molesto, lo paradójico del momento. Y hago un recuento de todo lo que tengo, de mi historia y pienso ¿Cómo es posible que a pesar de saber las consecuencias lo haya hecho una vez más? El sobre no se abrirá como por arte de magia y yo puedo pasar una vida entera pensando "¿qué pasaría si...?
Por fin una llamada me hace reaccionar: "No le saques, ábrelo ya !"
No Reactivo.
Lo que pasa es que sí pasa. Y ahora vivimos en un momento no de ignorancia sino de "Me vale madre". Sí pasa. Y yo fui testigo de que el resultado de Reactivo te cambia la vida.
No juzgaré. Quién soy yo para juzgar ? Pero al menos pienso en mí y en lo molesto que me resulta saberme tan indiferente a la oportunidad que una vez más me da la vida.
¿Por qué tenemos que esperar a que pase lo peor para reaccionar? Digo... el hecho de que sea nuestra pareja o nuestro amigo o de que lo veamos 'bien' no nos salva del VIH ni del Papiloma y otras más enfermedades que circulan por el mundo.
Hoy estoy molesta conmigo misma y con la gente a la que escucho decir que nunca se ha hecho la prueba o de que no tiene por qué temer porque pues "es el ex".
Por favor, por favor... no le quitemos la oportunidad a la vida de ser los mejores, de amarnos y respetarnos. Pensemos sólo un segundo en cuánto nos puede ocurrir en un momento de calentura o valemadrismo. Pensemos en nosotros, en nuestras futuras parejas. Pensemos en que valemos mucho más que el sueño ya gastado de "a mí no me va a pasar".
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario