Como todo buen inicio de año, mi vida vuelve a ser un completo desastre. Entre arrancar una empresa, lidiar con clientes y proveedores y tratar de sobrellevar mi relación con Hacienda se me ha ido la primera quincena de enero. Y con esa maraña de preocupaciones y satisfacciones me fui de viaje de trabajo a Guadalajara. Pensé que "huir" de la ciudad me vendría bien y aclararía mis dudas. Y así, la tarde del 11 de enero, tomé mi maleta decidida a aprender y encontrar respuestas en la tranquila provincia.
¿Respuestas? ¡Bah! Patrañas. No encontré más que nuevas cosas para reflexionar.
En Zapopan me vi con una gran amiga, EB, para charlar y ponernos al día sobre nuestras exóticas vidas de mujeres con más de 30 que se decidieron por la soltería. Y ahí estábamos en un lindo bar tirando netas cuando llegó A, una amiga de menos de 30 con el corazón hecho un nudo.
A grandes rasgos contó la historia de su último galán y de cómo el señor le había salido con el chiste de que veía a alguien más al mismo tiempo que ella. Menudo lío y una historia por demás conocida por muuuuuuchas de mis amigas y yo incluida.
La nena un encanto: inteligente, simpática, guapa y con mil cosas increíbles por aportarle al mundo. Por lo tanto, no me pude resistir y comencé a cuestinarla. Es decir, ¿por qué estar con un pendejete del que, además, no nos sorprendería una traición o mala jugada?
Pues estaba yo instalada en defensa de la dignidad femenina cuando ella, A, me detuvo en seco: "A ver... yo sé en qué me meto. Sé que esos hombres que no se quedarán conmigo y sé también el desenlace. Pero ¿sabes? Al menos lo intenté porque no pierdo la esperanza de que allá afuera está la persona indicada para mí".
En boca cerrada no entran moscas y frente a un argumento tan convincente no tuve más que seguir escuchando mientras pensaba: "Después de que me rompieron el corazón juré que jamás volvería a caer en la trampa de un idiota. En verdad creí que esa era la solución... Y ahora ¿será que ella, A, tiene una clara ventaja sobre mí?".
¿Intentarlo a pesar de lo que pasará? ¿No meterse en problemas y aprender a estar y sentirte bien soltera? ¿Estupidez? ¿Cobardía? ¿Agallas? ¿Conformismo?
¿En dónde me siento ahora YO?
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