Hace poco estuve en un evento donde importantes directivos compartían sus experiencias de negocios. De pronto, escuché el comparativo más estúpido de boca de un empresario que, a primera vista, parecía inteligente.
Su comentario iba así:
"Tengo un amigo que empezó a andar con una chava y me decía 'Ando con ella pero no sé por qué'. Al final se casó con esa chava y 20 años después siguen juntos. Moraleja: si andan con alguien sólo para pasar el rato jamás pierdan eso de vista porque si no se terminarán casados con ella como mi amigo".
Yo no daba crédito a lo que estaba escuchando. Es decir, ¿existen personas que vinieron al mundo sólo para hacerles pasar "un buen rato" a unos cuantos?
Al salir del hotel donde tuvo lugar el evento recordé lo que una vez L, un tipo en extremo guapo y en extremo adicto con el que salía, me dijo: "Qué fuerte un tatuaje tan grande en una chava, ¿no? O sea, finalmente es un filtro... porque no todos se animarían a estar en serio con alguien con tatuajes". Mi reacción fue exactamente la misma que tuve ese día en el hotel. ¿En verdad hay gente que vino al mundo para ser tomada en serio y otra para pasar el rato?
Varias veces me ha toca estar en el banquillo de los acusados. Hace algunos años salí con un tipo, JC, todo seriecito, sensible, caballeroso. En fin, prácticamente un Pony encantado de la pradera. No pasamos del mes porque, según él, yo era una mujer con "demasiada historia". Al principio no saben cómo me dolió e incluso llegué a pensar que tenía razón.
Al poco tiempo concidimos en una reunión y él iba acompañado de una muñequita: una chica delgada, poco maquillaje, cabello perfectamente lasio, bolsita y tacones y sonrisa angelical. Todos los ahí presentes comentaron que ESA era la niña que JC se merecía. Recuerdo que fui al baño del bar y me vi en un espejo de cuerpo completo: una blusa negra, jeans, botas negras largas, chamarra de cuero, tatuajes, piercings y el cabello casi a rape. ¡Claro! Esa era una chica para tomarse en serio. Y salí de ahí muy triste.
Ahora que recuerdo esa historia me da coraje no haberme concedido al menos una oportunidad. El desenlace: me enteré que aquella chica ideal había sacado las uñas. Resultó que a los 5 días de citas le pidió dinero prestado a JC y le dijo que si quería pasar a "segunda base" tendría que comprar ropa para ella y para su hijo. ¡Jua! Efectivamente, ESA es la chica que JC merecía.
Me declaro la defensora número 1 de la dignidad humana. Es cierto que no todos están obligados a querernos o a amarnos. Pero si de entrada no convencemos del todo, ¿para qué jugar a que sí nos ganamos la categoría de ser tomadas en serio? ¿Quién eres tú para juzgar de manera tan implacable quién sí vale para tomarse en serio y quién no está más que para pasar el rato? mmm...
jueves, 26 de enero de 2012
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

Yo sé de una pareja que cuando se conocieron, se dieron seis meses como mucho (él estaba en México por trabajo, y tras ese tiempo iba a volver a España, su lugar de origen) Que, literalmente, estaban juntos "para pasar el rato", y así se lo dijeron entre ellos. Que obviamente nunca pensaron en "tomarse en serio", pues se conocieron en la menos formal de las circunstancias. Que ambos tenían "demasiada historia". ¿Y sabes qué pasó? Pues que muchos años después, siguen juntos y felices recorriendo el mundo. No sé cual sea su secreto, pero tal vez tenga algo que ver con que nunca se engañaron a si mismos, y nunca se engañaron entre ellos. Ni cuando se dijeron "vamos a disfrutar del tiempo que tengamos" ni cuando más tarde se juraron seguir juntos "hasta que ni la muerte los separe".
ResponderEliminarQuien sabe, a lo mejor tu también los conoces ;-)